NOTICIAS COLEGIO‎ > ‎

Misa Graduación de IV° Medios

publicado a la‎(s)‎ 11 nov. 2016 10:32 por Colegio Carampangue   [ actualizado el 11 nov. 2016 10:39 ]
Como cada año, el pasado miércoles 9 de noviembre se realizó la Misa de Graduación de IV° Medio, oficiada por el sacerdote Héctor Guarda S.J, y con la asistencia de padres, profesores y amigos de los alumnos que este año egresan del colegio. Durante la liturgia, los alumnos Florencia Ferrer y Thomas Aluanlli, presentaron ante el altar un árbol, símbolo del Carampangue que representa un lugar de encuentro y cobijo. Luego, cada joven recibió una bolsita con tierra que fue recolectada en los jardines del colegio por sus compañeros más pequeños, llevándose consigo un pedacito del lugar que los vio crecer. Al finalizar la ceremonia, los alumnos egresados subieron uno a uno al altar para recibir por parte de sus profesores el lema del colegio: “Ofrécele al Señor en los demás lo mejor de ti”.


A continuación transcribimos las palabras de la alumna Monserrat Araya, quién expresó su agradecimiento a Dios por su colegio y manifestó su gratitud y cariño al Carampangue.

Acción de Gracias. Monserrat Araya (IV° Medio B)


“Gracias Señor por la oportunidad de haber nacido en tan maravillosas familias, cada una con distintas "formas y tamaños" pero que tienen en común, el amor y el apoyo que nos han dado en todos estos años. Desde el primer día nos fueron inculcando valores para que fuésemos personas íntegras y escogieron al Colegio Carampangue para ayudarlos en esa labor.

Cuando recién llegamos al colegio todo nos asombraba, las salas, el patio, el paisaje, todo. Durante el transcurso de los años nos fuimos acostumbrando sin reflexionar en lo afortunado que somos y con esto, no solo me refiero a la infraestructura y al increíble paisaje, sino más importante aún, agradecer por la gente que conforma el colegio: profesores y auxiliares que hacen de este, un lugar cálido, muy humano, preocupados de detalles como saludar en los pasillos, conversar en los recreos, y ese don que tienen de vernos las caras e inmediatamente saber cuándo nos pasa algo y acogernos con cariño.

Gracias por tener la oportunidad de vivir experiencias únicas, como el campamento de la amistad y, sobre todo, los trabajos de invierno que nos abrieron los ojos a la realidad de nuestro país y de nuestra comuna, motivándonos a no conformarnos, invitándonos a hacer algo por quienes más lo necesitan, entregando en los demás lo mejor de nosotros mismos, como dice nuestro lema.

Finalmente gracias por haberme permitido formar parte de esta increíble generación y de nuestros respectivos cursos, porque fue aquí donde construimos las amistades que van a durar toda la vida, fueron nuestra segunda familia, los que nos vieron llegar mal cuando nos peleábamos con los papás o con el pololo, con los que nos reíamos en clases por las cosas más absurdas. Con ellos experimentamos el sentido de la palabra amistad.

Llegó el momento de separarnos, podemos hacerlo tranquilos porque sabemos que esto no se queda acá, y los lazos que cada uno formó, van a permanecer por siempre. El cariño es más grande que la distancia.

Por esto te damos gracias Señor”.